BIENVENIDA

Simplemente deseo darte la bienvenida a este mi mundo, un mundo lleno de sensualidad y ese "no se qué" por lo que mis ojos, piel, sentidos, se han dejado atrapar. Encontrarás lo que a mi parecer es arte ... sí, arte propia y de otros que dejo que me inunde y "toque". Si tu quieres, también será el tuyo, tu mundo y te dejarás "llevar" por él y "atrapar"....pero, si te dejas llevar, te pido que dejes atrás, como he intentado yo, tus prejuicios y subterfugios, así podrás "fusionarte" conmigo y con los autores que compartiré.... Busco y quiero tu receptividad....tu mente ...tus sentidos.... ya que lo compartido acá es "la Alquimia", "la magia" de este lugar.

También humildemente deseo dedicar esta página, a manera de tributo, a esas personas que por su sensibilidad y el amor a la vida y lo que hacen, han logrado transmitir sentimiento y la esencia que tan puramente los identifica. Ellos.... me hacen estremecer y soñar.

Esta página también existe para aquellos que quieran encontrar fascinación en "algo" para sí mismos, ya que entonces tendremos mucho en común. También ofrezco una disculpa previa a los que se sientan ofendidos con el material que acá, se plasme, no es mi intención de verdad. Creo que debido a mi afán de ser yo misma.... Inspirada por lo que otros han sido y serán, existe lo que ahora tienes frente a ti... Un tributo a la sensualidad y la sexualidad


BIENVENIDOS ENTONCES… A ESTE SU ESPACIO..



CONTENIDO PARA ADULTOS

ESTA PÁGINA CONTIENE MATERIAL PARA ADULTOS....SE REQUIERE SER MAYOR DE EDAD.


domingo, 16 de septiembre de 2012

UN EXTRAÑO DESPERTAR


Imagen: FOTOGRAFO YOHNÁ -

Hoy se despertó un poco extraña, su cuerpo le parecía ajeno,  más liviano y ágil de lo normal…miró sus piernas… y el tono canela de su piel, no lo reconoció… el grueso de sus muslos que tanto orgullo le había generado, esta vez no los pudo identificar… bajó su mirada y los pies que cantidad de veces había tenido que masajear por extenuantes días de lucha y trabajo…  los tenía al frente, pero no los recordaba a su vez… por más que intentó hacer memoria, no pudo evocar el haber maquillado con tanta dedicación las uñas de sus pies, el barniz oscuro que llevaba le hicieron pensar en los atardeceres del llano… en los abedules impetuosos que infinidad de veces le habían generado tanta nostalgia sin saber porqué….

Levantó el edredón que la cubría con movimientos lentos, un tanto felinos…. Sintió la tela acariciar su piel y eso la erizó… ¿qué me pasa? Piensa y se estira, con calma… como queriendo abandonar de esa forma el cálido refugio que Morfeo le dió….

Se sentía hambrienta,  su boca estaba seca  y algo en su entrepierna la hizo estremecer…

Instintivamente bajó su mirada a su sexo y lo pudo ver… expuesto… altaneramente brillante y con una humedad que no podía comprender… estaba abultado, palpitante, rojizo y con muestras de haber sido expuesto a un momento extremo, máximo de placer.

No podía recordar nada… ¿había tomado??.... pero no encontraba el amargo sabor del licor en su boca, a lo lejos vio su imagen en el espejo de la habitación… tuvo que volver su mirada de nuevo hacia ella… pues la mujer que veía en él,  no era la misma que tantas veces reconoció. Su cabello caía desordenado por sus senos y espalda… sus rizos rebeldes, se mostraban sensuales y eróticos tapando sus pezones y parte de su redondez. 

Sus ojos brillaban pícaros y lascivos, había en ellos obscenidad y descaro, la marca de lo impúdico y pecaminoso se posaba en su mirada. Sus pestañas subían y bajaban coquetamente y se veían impetuosas y con cierta vida que antes no creía poseer. 

Toda ella era carne… lujuria…. Placer. Vio sus caderas ondularse,  bajo la fina tela de satín… se dirigió hacia el cuarto de baño… lenta pero ágil y liviana. Su piel ….seguía tibia… sintió el viento adentrarse en la humedad de su entre pierna…. ¡Qué sensación tan agradable!...pensó mientras alargaba su mano y abría el grifo de agua caliente, programó su temperatura ayudándose del agua fría y esperó…. 

La tina estaba lista…. Deslizó su ropa… la cual cayó a sus pies…metió las piernas y la temperatura del agua muy caliente, la hizo estremecer… pero así…entró en ella…. se dejó llevar por el suave toque termal en su piel…

Recorrió su cuerpo con la mano…buscando recordar cada centímetro de su mismo ser…pero ella aún no se reconocía…¿qué me ocurre…?... de nuevo se preguntaba…intentó frotar su sexo… pero su roce le generó un chispazo fuerte, un corrientazo que quemaba, la hizo retroceder…. algo no le permitía frotar…….volvió a intentarlo, pero cada vez que lo intentaba,  la descarga era más fuerte y no lo podía soportar… dolía… y quemaba el sexo….pero generaba mucha más deseo y apetito ……

Ni su piel ni su cuerpo la acogían… aun con tanta necesidad, estaban ahí…muy cerquita…pero no podía darse el placer….una extraña angustia la invadió, quería profanar ese, SU cuerpo, cada vez sentía más necesidad… era como si su sexo, ya no le perteneciera……..irreconocible… demasiado voraz…

Tercamente lo intentaba de nuevo, pero él, rechazaba cruelmente su mano…. su vagina… se contraía con cada fogonazo… se alborotaba aun más…. levantó su pelvis….buscando sosiego, desesperada y llena de dudas...abrió el grifo….el agua fría salió con fuerza y golpeó su clítoris…”.ahhhhh”, gimió indefensa…. Ese contacto sí lo pudo tener…

El líquido helado aporreaba su sexo abierto y enardecido… su deseo se volcaba…. se inflaba en su abultado sexo, cada gota ampliaba y acrecentaba su deseo….no tenía control ante la fuerza del fluido que la golpeaba…le gustaba su contacto….desesperada movía su pelvis para lograr más deleite…. Sentía el agua invadir sus entrañas, como remolinos internos que le generaban placer….el líquido liberador e invasor golpeaba su clítoris e invadía sin reserva su interior…agolpándose con brío entre sus paredes internas. Tanta fuerza llevaba ….que la hacía enloquecer…. ”¡¡sí…sí…voy a lograrlo¡¡” “¡¡que delicia …esto sí es gozo….no lo puedo detener!!” , se decía a sí misma, mientras su cuerpo convulsionaba con mayor fuerza…., estaba como hechizada….enajenada….creía que se le iba el alma en ello y la vida también…sus convulsiones se tornaron tan fuertes…. al fin iba a llegar al éxtasis pero……justo cuando pensaba que explotaría…..su orgasmo…. se escapó….la abandonó…

Chilló…gritó… mordió sus labios… como posesa se movía sin ritmo y sin control… Pero por más que se revolcaba contra el agua, no lograba saciar su apetito… ...todo era como un ciclón, un tifón, un huracán de ansias y lujuria… la voracidad de su sed y hambre la carcomían….y el éxtasis se escapaba sin piedad…..

Intentó…e intentó hasta quedar exhausta… su deleite o goce nunca llegó, no pudo satisfacer su ansia…pero su deseo no se extinguió… era un martirio sentirlo…. “¡¿QUE ME PASA?¡ gritó!...… derrotada y fatigada cerro el agua… esperó…. mientras recuperaba el aliento y su control….

Confundida, sin saber qué ocurría se vistió, evitando tocar la zona prohibida, se dispuso a enfrentar de la mejor manera ese día… en la noche en un gimnasio intentaría apagar sus bríos…. en una maleta metió su ropa de deporte….de alguna manera debía equilibrarse….”el ejerció ayuda” ….no vio otra solución a su arrebato…

Su día fue tanto o más extraño de lo que empezó… ella seguía sin reconocerse… y su sexualidad la tenía distraída… trató muchas veces de tocar su entre pierna…de volverla a encontrar, de recuperar la humedad… que ya no era suya…pero… abrumada tenía que retirar su mano ya que su sexo en cierta forma se lo prohibía… intentó liberar más de una vez su ansia con algún objeto…. Cualquier figura que veía se convertía en fálica…la barra de cambios del auto, la punta de su escritorio, cualquier mesa, un esfero, un cepillo, el teléfono, hasta la silla donde sus caderas se posaban….... ¿y si juego con este objeto y me libero?... pensaba y trataba mordazmente de introducirlo….lo lograba pero no podía saciar su apetito… su sexo cada vez mas maltratado la enloquecía…

Ya resignada a su infortunio, abrumada y rendida, llegó al gimnasio a cambiarse…cada paso que daba martirizaba su sexo hambriento y la hacía enardecer..... era un MALDITO MARTIRIO…que no podía entender……Entró al vestier de damas…miró y no había nadie…sintió un alivio extraño por no tener compañía…se acomodó en una esquina distraída. Comenzó a retirar su ropa como ida…. No pensaba…no miraba…no existía.

Miró aquel cuerpo que ya no le pertenecía… no era ella….sólo deseo había en su mente… intransigencia… hedonismo….

Mientras retiraba su ropa alzó la mirada…se sintió observada y expuesta……su piel la alertó…. los vellos del cuello, espalda, caderas, senos y brazos….se erizaron, con calma, recorrió todo el lugar……..…. contra el muro estaba Sandra…. Otra usuaria del gimnasio y la miraba…sus ojos se encontraron, un cosquilleo cálido sintió en su intranquila entre pierna. Sandra la mirada intensa y calladamente… había un brillo extraño… y una mezcla de erotismo sintió ella en el ambiente….

Por un minuto que pareció eterno…sus miradas se cruzaron…. Cada una totalmente quieta se exploró…..ella pudo ver un brillo especial en la mirada de Sandra….como de animal de caza…al asecho …..

Sin proponerlo se vio observando a la profanadora de su intimidad…. La detalló entera…sus ojos…su mirada…su boca…casi seca… y carnosa… su respiración se dejaba evidenciar algo mayor de lo normal… sus senos subían y bajaban a un compás que se tornaba deliciosamente llamativo…unas gotas de sudor se veían bajar por el nacimiento de los mismos… y parte de su camisetilla estaba húmeda…

Cuando volvió la mirada hacia el rostro de Sandra…la atrapó explorando su cuerpo sin recato…. Sintió su mirada...en el vientre…en los senos…en las piernas… y por la cadera…. Mojaba sus labios con total lentitud y su mirada la expuso…la hizo sentir incómoda y su excitación la empezó a incomodar.

Nunca había experimentado esa sensación

“Qué te excita…” oyó en su cerebro la pregunta…. “dime todo lo que te excita y tus fantasías…quiero que me cuentes todo, estoy en ti….ya eres mía….. no podrás escapar…..”una voz que reconocía pero que no identificaba….le comenzó a hablar…. sintió un estremecimiento y un deseo mucho más fuerte….”.¿quién me habla?, ¡Qué desea¡”…. Trato de preguntar, sin hablar….Pero no podía recordar…. “¿de quién es esa voz que me seduce y me atrapa?”…..se preguntó… el efecto que tiene sobre ella….la asustó…. “cualquier cosa que hagas debes pedirme permiso….no te mandas sola, recuerda eso… ya no eres tu…me perteneces….”

Sin ni siquiera tomar consciencia, respondió: “Ella y su mirada me excitan”….así se proyectó a la voz … “sí…. ….., eso me excita…” asombrada por lo que estaba haciendo continuó pensando…… ….”puedo…puedo jugar con ella….por favor…. “

Como recobrando los sentidos y cordura se volteó e intentó cambiar de pensamientos… “estás loca” se dijo a si misma… “que es esta mierda ….lo único que faltaba era ponerme a hablar sola” … su sexualidad siempre había estado bien definida….fantaseaba sí como muchas mujeres podrían fantasear con la suavidad de otra mujer y lo que podía ofrecer… pero su verdadero objeto de deseo está enfocado en lo masculino….

Sandra la sacó de sus pensamientos… se acercó, y la saluda… vio su voluptuosidad… sus grandes caderas… “¡ que imponente¡” pensó…… “no es hermosa pero es hembra”….… a su lado se siente como una niña…. Frágil... pequeña… vulnerable… es muchísimo más alta que ella y por supuesto mucho más gruesa… 

La voz de su cerebro le contesta….”sí…siéntela….quiero verte seducirla” y sin imaginarlo se responde a ella misma …“sabes seducir un hombre…. mal o bien es un hombre a quien deseas”…... pero una mujer.. ¿? Una mujer…esto no es racional… es de locos.!! …NO SE HACERLO…no se seducir a una mujer!!”

Al acercarse, Sandra la roza con su seno…le da un beso en la mejilla y se detiene a observarla… ella… con su piel al descubierto le da la espalda para no sentirse tan expuesta….¿porqué esa sensación ahora?… ¿porqué sentirse intimidada con su presencia?…¿porqué la vergüenza? …¿ a caso se compara?…

De reojo mira su sexo…el maldito está empapado y se dibuja. Cuando ve que su vulva la evidencia… una mezcla de cinismo y de deseo se apoderan de ella…

Inmediatamente mira a Sandra…con otros ojos… con un fuego que a ella misma le aterra…y la intimida…. Pero la otra no se inmuta …ni se aleja… le responde con el mismo ardor la mirada….hay un cruce eterno de deseos….Sandra la explora toda…le mira la cara…los ojos…la nariz….la boca….la sigue ….para en sus senos….la devora…..

Ella sabiéndose observada se sienta en la loza fría….se acomoda con la espalda en la pared y la mira sin decir una palabra….

Hablan tonterías…. Se ríen un poco…pero no le quita la mirada de encima…. La ve detener su mirada en su vulva hambrienta y como si eso la estimulara le abre más las piernas…

Hay un silencio extraño en el ambiente….dos hembras…dos mujeres cada una con sus fuegos y deseos….una queriéndose comer el sexo ardiente y la otra abriéndoselo vehemente.….

“¿Te gusta?” Le dice ella a la usuaria acalorada …. Se sorprende por romper el silencio y de qué manera lo ha roto…

“Tanto como a ti te gusta que te observe?”….le responde la otra….sin quitarle los ojos de encima.

Ya no había vuelta de hoja…lo sabía….. ella al oír esas palabras abre más sus piernas sin mesura….su sexo se descara…y se muestra….la humedad se sale de la tela… no la puede tocar… eso lo sabe …depende de la otra lo que ocurra…

Sí… era una realidad…. Quería sentir la suavidad de una lengua femenina dibujando su sexo con ganas y lasciva… una mujer así como la que tenía al frente … voluptuosa… sensual. La quería arrodillada ante ella…. sumisa….complaciente… y que limpiara lo sucia que ahora se sentía… sí....lo sucia… y su humedad….. Pero no sólo quería que ella la explorara…. se atrevería en su delirio bajar a buscarle el sexo y untarse de su sudor y secreción… descubrir qué se siente y embadurnarse entera de sus jugos…. nunca se había atrevido a jugar con su deseo…. Y hoy que no era dueña de él… sí se atrevía… que obtuso… que ridículo….que locura….

Como si leyeran sus pensamientos…Sandra alargó su mano y la quiso tocar…. Sí…la usuaria osada y arriesgada se lanzó a su genitalidad….sintió la nada tímida mano hurgarle en su intimidad…y un beso húmedo….fogoso y cálido le robó la respiración…

Se entregó entera a ese beso… se estaba quemando en él y le gustaba … era tan suave que se tornaba perverso de lo mismo sensual y erótico…. Sus lenguas danzaron sin control… se mordían…se lamían…se invadieron…

No sintió el chispazo o corrientazo que antes la había atormentado…sintió de nuevo como el agua helada caía por su vulva y la despertaba de su extraño letargo… vibró en sus dedos… y con su boca…. Cerró los ojos y se dejó llevar…

La voz en su cerebro…se oía…mientras esa otra hembra la hacía enajenar..… “disfrútala…. Le decía…… me tienes caliente y arrecho….disfrútalo ….putita mía…disfrútala sin parar”

Vio la lengua experta jugar con su sexualidad…. Palpitante y hechizada…. sintió un espasmo….otro…. y uno mucho más fuerte… con delirio y al fin en éxtasis..…despertó a la realidad……… se vio en su cama… solitaria…. jadeante…. abrió sus ojos…..aun la voz sonaba en su cerebro…. por todos lados la buscó……la quería, la esperaba....la necesitaba reconocer....…. y la lengua de aquella usuaria…la sentía viva… y excitante…. “ ¡no la había podido tocar!......su deseo.....¿ si le pertenecía??.... .... instintivamente bajó la mano a su sexo....¿lo podría sentir y reconocer?....ahí estaba ..tibio como siempre....la acogía....que descanso......era el mismo que tantas veces le había dado momentos gratos de placer..... 


Una sonrisa se dibujó en su rostro.....mmmm...que extraño despertar... ¿qué podría significar?.

lunes, 10 de septiembre de 2012

QUEMÁNDOME EN SUS LLAMAS


La escena me parecía haberla vivido, un “deja vu”, de nuevo me veía subiendo las escaleras, aterrada y excitada, dirigiéndome al fuego, y yo Francachela me iba a quemar en él, lo sabía. La primordial diferencia que veía, radicaba en que anteriormente sólo me estaba enfrentando a una persona, ahora me estaba enfrentando a el hambre y la sed de muchos. Y yo iba a volverme comida de aves de rapiña, sabía que con una sola señal, me despellejarían viva. Y tú querías que me despellejaran.

Continuará……

Segunda parte:     http://francachelaguerrera.blogspot.com/2012/09/el-infierno-de-las-pasiones.html                                                              


Tercera Parte

QUEMÁNDOME EN SUS LLAMAS

¿Qué pasa pues?, ¿por qué, por qué vacilas?
¿Por qué tal cobardía hay en tu pecho?
¿Por qué no tienes audacia ni arrojo?
(23)
Canto I - Divina Comedia - Dante


Llegamos a la última fila del teatro, cuerpos a medio vestir se refregaban con sumo placer, era una especie de danza erótica que alimentaba aun más mis miedos y mis delirios. Me senté en la segunda banca del centro, en la última fila antes del borde, tú, justo en la que daba al corredor, de inmediato un hombre nos abordó. Con una voz algo chillona y nada seductor, te dijo: Quieres compartir con mi pareja. No vi ni oí tu respuesta, sólo noté que la mujer (atractiva) porque he de negarlo, se pasó sobre mí y en menos de un segundo fue a parar sobre tus piernas, era como un pulpo y sus tentáculos estaban todos sobre ti!!! ¡te quería comer vivo!! Y yo sólo alcancé mirarla. No, no puedo ni debo compararla con un pulpo y sus tentáculos, la asimilo más como Medusa, sus cabellos como serpientes intentando devorarte o ponerte duro con solo mirarte, y, a mí, queriéndome paralizar para poseerte, sentí celos no lo niego, una cosa extraña en mis entrañas, remolinos en mi vagina, no puedo describir la sensación de celo y excitación que me embargó, las punzadas quemaban en mi sexo como nunca antes me había ocurrido. La vi hermosa y complaciente, tan mujer y tan sensual.




Él con el sexo al descubierto, casi se me monta encima, sus dedos hurgaban en mi intimidad, uff! me gustó sentirlos. Vi tus manos buscar sus senos, me dijiste “reina mira estas tetas”, mi cabeza volteó hacia ellas, eran grandes, redondas y rellenas, tomaste mi mano y me las llevaste a sus senos, mientras que tu boca lamía la erección de su pezón, la toqué, si la toqué, la toque con ansia, ¡que buen par de tetas tenía la condenada!, mientras eso pasaba el hombre ya tenía su verga en mi mano, estaba medio erecta, cuando la apreté, sentí como palpitaba y reaccionaba, se acercó a mi oído y me habló de lo buena que estaba, y lo hacía al tiempo que me estaba mirando el culo. Me dijo, ¿quieres sentirla dentro? De inmediato te repetí lo que me decía. Dijiste un NO, hazlo llegar y ahí acaba todo. Pero yo no podía tener atención en él. No podía dejar de mirarte, vi tus manos meterse entre las piernas de ella, sentí un dolor agudo en mi pecho, y una extraña sensación en mi estómago, sabía lo que tus dedos saben hacer y no los quería allí, los quería solo para mí, o eso creí.

Sin pensarlo mandé yo también la mano a su entrepierna, sentí tus dedos entrando en su humedad, su clítoris era grande y puntiagudo, fue tan extraño tocarlo, pero no pude evitar atraparlo con mis dedos, los tomé como quien toma un pequeño animal sólo con dos dedos y comencé a frotarlos, rozaba uno contra otro, como haciendo bolitas de plastilina, con su bulto entre ellos. Gimió, Gimió, y comenzó a moverse sobre tus piernas, sabía que su culo estaba sobándose contra ti, buscando tu dureza, esa que yo había sentido minutos antes. La vi poner su cara hacia atrás buscando tu boca. La retiraste. Entonces yo de inmediato tomé su lugar, busqué tu boca y a mí sí me la diste. Te besaba con sed y hambre, con la misma sed y hambre que había visto mientras caminaba, no quería ver tus besos sobre ella, NO LO QUERÍA!!! De hecho no deseaba que nadie te tocara, pero la idea me volvía loca. 

Los dedos del tipo se resbalaban en mi vagina, me gustaba endemoniadamente lo que estaba haciendo, seguía oyendo el gemido de ella por lo que los dos hacíamos en su sexo, tu hablaste, dijiste: ¿Se la mamarás a mi mujer?, ella se detuvo, miró mi sexo y te miró a ti, levantaste mi falda y le ofreciste mis labios totalmente mojados y abultados, mi vagina estaba íntegramente expuesta e invadida por los dedos del que se suponía su pareja, ¡cómo me gustó esa imagen!. La tengo grabada en mi memoria, no recuerdo haber visto mi chata tan henchida de ganas como la vi ese día, era como un volcán, sudaba, sentía el hilillo de mis jugos recorrer la raja. La vi brillante, impetuosa, sentí mi olor embriagando todo y a los demás dejándose atrapar por él. Nunca me había sentido tan orgullosa de mi aroma, aroma de hembra… de mujer.



Cuando menos pensé él comenzó a mover su mano con mayor avidez, sobaba, amasaba, y sin que casi se notara empezó a rozar mi ano. Sentía mi aro contraerse y dilatarse con su contacto, quería que siguiera, que sus dedos me invadieran el culo, me lo abrieran, abrí mis piernas, separe los labios vaginales todo lo que pude, abriéndolos para ellos, un gemido hondo salió de mi boca cuando la lengua de ella tocó mi bulto. Cuando la sorbió…………… Eso fue sublime. 

La atmósfera era intoxicadora, necesitaba correrme, los dedos de él invadieron finalmente mi ano, sin preguntarme, simplemente lo invadió a su antojo, mi mano lo masturbaba salvajemente, ya no pude controlarme, mi pelvis se movía buscando la boca, la lengua, los dedos, TODO, no miré que pasaba a mi alrededor, sólo puedo decir que la pantalla del cine se fue desapareciendo, comencé a ver rostros por doquier mirándome, no entendía que pasaba, fue como si todo el lugar se hubiera paralizado y mirara, me sentí tan, cómo decirlo, tan sucia y sensual!! Tan obsena!!

No concibo porqué se detuvieron a ver, si todos estaban en su cuento y lo disfrutaban, pero entendí lo que significa exhibirse para un tercero… que en este caso eran como 13. Hallé el placer que da ser visto y sentir el deseo de OTROS, Me aferré a ti, mi boca buscaba tus besos, comencé a susurrarte cosas sin sentido, solo quería que supieras que me estaba abriendo el culo, que me había vuelto a “transformar” en puta y que lo estaba disfrutando, no sé si lo dije, creo que sí, mi mente te decía a gritos que me estaba volviendo loca, que quería más, si no lo dije, lo imaginé, ella detuvo su lengua y fue a buscarte, hubiera pagado por que siguiese ahí, sentí el viento frío pasar por mi sexo. Fue refrescante, mi vagina “chupaba”, no eran movimientos voluntarios o controlados, era ella, que se hacía sentir como si tuviera vida propia, quería más, mucho más, QUERIA CORRERME, NECESITABA LLEGAR!!!

No sé cómo, ni cuándo ni por qué, ya no tenía cubierto mi cuerpo, mis senos ya estaban al aire y toda mi ropa estaba enrollada para arriba, me encontraba abierta de par en par recostada o mejor debo decir, hundida sobre el sillín y untada de mi, hasta más no poder, me sentía puerca y expuesta. Por todos lados divisaba, caras, rostros, miradas y manos, muchas manos manoseándome, ya no era sólo la pareja la que me tocaba, miles de manos se pasaban por mis piernas, caderas, estómago, sexo, no sé de donde salieron tantas manos, todo se tornó como en niebla. Estaba casi en el delirio, totalmente consumida por lo que me estaban haciendo. Sentí que otro dedo se deslizaba dentro de mí, dos personas chupaban, amasaban, lamían. No lo pude resistir más, mi vagina comenzó a contraerse ya sin ningún control, LLEGUÉ, ¡ESTALLÉ!!, intentaba ahogar mis gemidos, ¡!hubiera podido gritar de gozo!! TU MANO NUNCA ME SOLTÓ. NUNCA ME DEJASTE SOLA!!. En ese justo momento sentí como se llenaba de leche el condón del que masturbaba con desdén. No me había dado cuenta que no había parado de pajearlo, ni él a mí. En ningún momento se cansó de tocarme, parecía una garrapata, aferrado a todo lo que podía coger mío. Se le abona eso al tipo ése.





Una mujer que estaba en los asientos de enfrente se dejó notar entre los demás, la que estaba sentada en tus piernas la estaban penetrando, desde atrás, La clavaban con ahínco y firmeza. Tú, aunque de vez en cuando le manoseabas el coño y los senos, sólo estabas pendiente de mí, y eso me endiabló peor, sentí la lujuria en ti y el orgullo de que la mujer que escogiste fuera objeto de deseo, tiendo a creer que disfrutaste más esa escena que el que la otra vieja te la hubiera mamado como tanto te gusta. La del frente tomó fuerzas de no sé donde, se montó sobre todo los asientos y fue a parar sobre mí, se me abalanzó, literalmente, estaba aun vestida, había fuego puro en ella, respiraba con dificultad, nos miramos fijamente, no era bella pero ese fuego me gustó, comenzó a frotar su cuerpo contra el mío de una manera que ufff! Dios… me volvía loca.

Vi como se untaba de mis jugos y se refregaba en ellos. Su boca entre abierta se acercaba a mi cara, deseosa, sentía su aliento entrecortado buscarme, mira que eso me encantó. ¡!!Esa niña era candela pura!!!!! Cuando sentía ansia de besar volteaba la cara y tu, liberador, estabas ahí, tu boca me quemaba. Ella, sacó sus senos con vehemencia, con un ardor que no había visto jamás, tomó los de ella y los míos y comenzó a pellizcarlos, morderlos, sobarlos suavemente, mientras se movía como gata sobre mí. Mi mano buscó su rostro y comenzó a dibujarlo, quería tocarla. Era sin ser bella, mucho más femenina que la anterior, confieso que me gustó más su contacto. Que mi piel la sintió y a su deseo. Como pudo y con mucha rapidez se quitó el pantalón y me ofreció su sexo, lamí mis dedos y jugueteé con gusto con él. Era tan distinto al otro, su olor era penetrante, era el olor de una hembra caliente y expectante. Su vagina se abrió para mí y no pudo detenerse. Como malabarista de circo se trepó de no sé dónde y puso su sexo abultado justo sobre el mío. Su clítoris era inmenso y duro, puta vida si me gustó. Nuestros cuerpos comenzaron una danza erótica sublime. Las personas nos rodearon aún más, dos mujeres calientes y ardientes frotándose con verdadero placer, debe ser llamativo de ver. Mi cadera la buscaba y ella a mí, nuestro frote fue embriagador, glorioso!.

Frenó y te dijo algo al oído, poco después supe que te pidió que me quitaras la mano del tipo del culo (que aun seguía metiendo sus dedos sin parar). Ella se encargó de retirar cada mano, una por una… me quería solo para ella!!! Y lo logró. Cuando vio que tu liberaste mi culo de los dedos del invasor, comenzó a darme una de las mamadas con más placer que me han dado, no duró mucho, Como pudo volvió a acomodarse sobre mi vulva, confieso que fue una labor dispendiosa pero no menos excitante. Nunca había sentido tanto frenesí, yo me pegaba más y más para sentir como me masturbaba con su sexo, que mierda tan rica esa!! Sí!, lo digo sucio y con palabras mórbidas, no hay otra forma de expresar lo que sentí. Su sexo QUEMABA, y me estaba generando oleadas de placer infinitas, algún día había soñado con ese frote, me despertaba justo antes de sentir el orgasmo. Nunca pasó por mi mente el hecho de que la realidad pudiera superar la fantasía como ocurrió. Fue mucho mejor de lo que imaginé. Yo jadeaba con fuerza, los corrientazos que sentían borraron toda racionalidad…. Los sentía subir por mi culo, hasta mi cerebro, me pegue a ella cuando juzgué que iba a explotar, pedí que no se detuviera no hubiera soportado parar en ese momento, no lo hizo!! Me llevo a sentir uno de los orgasmos más fuertes que puedo recordar…. Cuando vio que deje de jadear, se bajo orgullosa, repetía a todos con orgullo y como si no lo pudiera creer!! “descansó, lo logró….descansó” Algunos como si celebraban, tomaban aguardiente y nos lo ofrecieron, ninguno de los dos tomó.

Su pareja o al menos el hombre que iba con ella nos miraba ensimismado, casi hechizado, se acerco a mi oído y dijo “qué hace mujer como tu acá, tu no perteneces a este mundo” “te he venido observando desde antes de entrar al cine, nunca imaginé que entraras acá. Eres un sueño, mira como están todos tras de ti, No eres de acá, no lo eres”, (no podía creer lo que me decía) y muy tímidamente alargó su mano y me tocó, estaba como encantado, temblaba, tu le dijiste, mámasela!, y él muy ceremonialmente diría yo, bajó hasta mi vagina totalmente sucia y abierta. Comenzó a pasar su lengua como limpiándola, suavecito, suavecito, era delicioso sentir su roce. NO sé cuánto tiempo pasó no lo sé, simplemente puedo decir que el orgasmo que me generó fue casi salvaje de lo mismo suave. Un orgasmo de esos que te hacen ahogar e inflamar el vientre. De esos que tu cuerpo tiembla sin control y que solo sientes calma y sosiego cuando termina.

Fotografía :Luis Royo



Apenas estaba recuperándome de éste cuando el tipo del dedo en el culo, volvió a actuar, ya no se tomó su tiempo como antes, era como si dijese, yo no me quedo atrás, y mientras su mujer se la mamaba y volvía a estar listo para una nueva faena se metió con furia y descontrol entre mis piernas, ese hombre sabía lo que es clavar en alguien su cara. Qué cosas si no me soltó. ¡Me estaba comiendo viva, ni idea como hacía para respirar!! Porque clavó enterita su cara contra mi sexo y Dios sabe que no es nada pequeño. Casi me mata cuando metió sus dedos en mi culo. Este hombre me estaba culeando con su mano, sí culeando, ni más ni menos, sabía que no duraría mucho porque lo estaba haciendo con tanto o más fuego que la mujer anterior.

La película acabó, prendieron todas las luces y todo el mundo comenzó a repetir como en eco..- Se acabó la película, prendieron las luces, párenlo, párenlo, la película terminó - pero él no se detenía, y confieso que yo tampoco quería que lo hiciera. Sólo fue sentir otro dedo más en mi culo y … ahí se me fueron las luces, grite… si grité contra tu hombro grité. Se oyó un eco extraño cuando la gente vió salir sus dedos de mi ano, como una especie de exclamación…. Un..hummmmm …que me quedará grabado en el cerebro toda la vida. 

NO podía pararme, la chica me abordó y dijo…¿no me darás tu teléfono?, ahí me hizo como aterrizar, miré para todos lados y vi mucha gente, sonriente, algunos me decían “que tal …¿te la gozaste no?” yo no pude mirar a nadie a la cara, solo me paré temblando de pies a cabeza, mis piernas no me podían sostener bien, tuve que esperar unos minutos y como pude acomodé mi ropa, cuando las piernas me respondieron, pude dar un paso. Miré que no estuviera sucia y me adelanté, le contesté a ella, él tiene mi teléfono pídeselo a él, tú te quedaste con ella, no tengo ni la menor idea si le diste tu número.

No podía caminar, no podía, temblaba mucho, como pude me dirigí a la puerta, tu llegaste a mí y me abrazaste. Me miraste casi con cariño y me dijiste, vámonos reina - ¿A donde vamos? pregunté….. dijiste…..directo a los cerros….

Continuará……

Autor: Francachela
Las imágenes pertentecen a Boris Vallejo. Serpieri y a Luis Royo

domingo, 9 de septiembre de 2012

EL INFIERNO DE LAS PASIONES


 Vamos a cine?, preguntaste
- Si!! Respondí, el recuerdo de la última vez que habíamos ido a uno, me embriagó de inmediato y quise volver a sentir las mismas sensaciones anteriores.¿Te acuerdas? Yo sí.

Nos dirigíamos a uno …, en el centro de la ciudad, pero … algo nos hizo cambiar de planes.

Continuará…………..

Primera parte:

http://francachelaguerrera.blogspot.com/2012/09/una-extrana-ante-el-espejo-quien.html
http://www.guiacereza.com/blogs/francachela/UNA-EXTRA%C3%91A-ANTE-EL-ESPEJO_id1162.html

Segunda Parte

DIARIO DE FRANCACHELA

EL INFIERNO DE LAS PASIONES





Nos dirigíamos a un cine de la ciudad, del centro, pero cuando pasábamos por la séptima, otra cosa llamó tu atención. Escondido casi invisible, lúgubre se divisaba uno de esos teatros donde proyectan pornografía, que supuestamente ya no existían.

¿Entramos? Dijiste, lo miré y mi mente comenzó a tratar de cubrir todas las opciones que podrían presentarse allí, guardé silencio un rato, para darme tiempo te contesté – Tú decides - Mientras me daba ánimos para responderte afirmativamente, entrar a ver cine porno no me parecía algo del todo interesante, preguntaste tres veces más, finalmente escuchaste la respuesta que esperabas.

Buscamos un lugar donde dejar el carro, te molestaste por no haberme quitado la ropa interior con anterioridad, mientras conducía los deslicé por mis piernas y finalmente dejé libre la zona que te gusta encontrar así, ¡dámelos¡ dijiste –Espera, te contesté – no podía desenredarlos del tacón, hasta que finalmente lo logré y te los pasé. De nuevo me robaste mis pantis para aspirarlos con descaro, los tomaste y frotaste tu sexo con ellos. Logré en un descuido tuyo esconderlos en la cajuela, salimos hacia donde de común acuerdo iríamos.

Mientras caminábamos recordé las historias vividas por otras personas, en cines porno antiguos, los juegos eróticos que algunos de mis amigos habían tenido, me las contaban con mucho detalle, algunos con cierta vergüenza y repulsión aparente, pero que generaban erecciones que yo podía percibir y que pretendía nunca ver. Era una delicia escuchar sus historias, disfrutaba de cada relato como si fuera propio. Y allí se estaban aglutinando en mis pensamientos como un alucinante.

Esta vez no tuviste que decirme que siguiera, me adelanté, esperé la compra de las boletas y seguí. Me abrazaste, vi tu mirada recorrerme toda, me encanta ver como ella para en mis caderas y mis piernas, hay gusto en tus ojos, y en mi cuerpo cuando eso ocurre.

El pasear por los corredores, era una escena extraña, casi surrealista...te detuviste a mirar unos cuartos, pero continuamos. Dijiste - mira los poster -eran impresionantemente bien dibujados, inmensos y explícitos, hasta ahí estaba tranquila, pero mientras me dirigía a la puerta oscura y escuchaba los gemidos de la película me envolvió una sensación de terror. ¿Qué estaba haciendo? Comencé a recordar esa puerta blanca que hacía casi un mes estaba viendo y que me había adentrado a un mundo que me marcó y, ahora, estaba continuando con eso. Mi cabeza comenzó a darme vueltas y mis piernas las sentía como si se fueran a doblar. Sentí ahogo, la oscuridad me asfixiaba, y el corazón de nuevo comenzó a latirme con furia, como pidiéndome explicaciones por sacarlo de su tranquilidad, cuando entramos en la sala, cuál no fue mi sorpresa cuando vi el lugar medio lleno, ¡ni las salas de cine normal tenían tanto movimiento!! No veía del todo bien, mis ojos no se acostumbraban a la oscuridad, te dirigiste a la baranda y te paraste ahí, observador.


Me abrazaste, yo quedaba de espaldas a las sillas y con la mirada hacia la pantalla, no la miré, intenté agudizar aun más mis sentidos y escuchar, la gente hablaba, si, hablaban, gemían ¡uff gemían¡, escuchaba mujeres por todos lados, parejas, aun no me atrevía a voltearme, sólo me imaginaba las cosas con la percepción que los sonidos me daban.

Sudabas, sentía el calor que salía de tu piel, mirabas a uno y otro lado, yo abrazada a ti, continuaba de espaldas. Me apretaste, podía sentir como mi corazón palpitaba contra tu pecho. Si hubieras dejado mi ropa interior en su lugar, estaría enterrada y completamente empapada, mis labios estaban mojados y resbaladizos, sentía como mi sexo se inflamaba y mi clítoris se hinchaba entre mis labios, me movía contra tu cuerpo, sentía tu verga dura atrapada en tu pantalón, oprimirse contra mi vulva, tus manos comenzaron a tomar vida y a moverse por todo mi cuerpo, tus besos quemaban, cada vez latía con mayor furia mi interior, me volteé, finalmente miré,a medida que mis ojos se acostumbraban a la oscuridad, podía ver los movimientos que la penumbra escondía deliciosamente.

Cuerpos moviéndose unos contra otros como una danza de algún mito extraño. Gemidos, pieles, olores, pasiones, hombres, mujeres. Unas pocas parejas en algún rincón observando se masturbaban mutuamente, otras, sin querer entrar en “centro del infierno”, miraban como los demás se“quemaba”, ardían en llamas, fuego sin límite, ni control. Se me vino a la mente Dante y su infierno, estaba cayendo en un "profundo lugar" (basso loco), recordé el segundo círculo de ese infierno, el de la Lujuria - donde seres ansiosos de carne, y sedientos de sexo, han sido condenados por dejar que sus apetitos sobrepasaran su razón.Sedientos y hambrientos, esa es la palabra.Y yo estaba tomando la barca de Caronte, para entrar justo en ese infierno.




Todo lo que observaba desde la penumbra era tan inquietante para mí, realmente no entendía lo que me ocurría, sólo sabía que me gustaba. Me gustaba mucho, estaba aturdida, no era ni medio parecido a lo que mis amigos me habían relatado. En sus narraciones el cine era casi desértico y pocas personas entraban, algunos se atrevían a masturbarse secretamente mientras veían la película, otros más osados permitían que algún desconocido los manoseara, pero ese manoseo duraba horas para perpetrarse y minutos en experimentarse,se liberaban con un orgasmo rápido y casi insonoro, por mucho que pasara un boca desconocida y atrevidaliberaba el semen reprimido.Pero lo que yo estaba viendo era otra cosa, la atmósfera estaba llena de sexo puro. De desenfreno absoluto.¡Qué miedo tan horrible!! Que miedo y que arrechera tan impresionante.


Tus manos no paraban de manosearme, de mostrarme, de ofrecerme. Descubrías mis piernas, subiendo la falda y tomabas con tus dos manos mis nalgas, la abrías para que las vieran, había una pareja a nuestra izquierda, nos miraban mucho pero no permitieron un acercamiento. No olvido lo ridícula que me sentí cuando, tomando valor, les dije que si podría sentarme a su lado, el tipo que antes no me quitaba el ojo de encima volteó su rostro con desdén y con toda la frialdad que pudo dijo, ¡NO ATRÁS…¡¡qué vergüenzatan maluca sentí…¡ ¡terrible fue la escena para mí, lo confieso¡. Pero a pocos metros, un hombre que venía observándonos desde que entramos, fue siendo atraído, poco a poco se acercaba, no pude evitar relacionarlo con el apareamiento canino, lo vi como un perro, oliendo el culo dela perra, se iba acercando, rondando, oliendo, buscando. Llamó a su pareja, que anteriormente había estado rodeada por no menos de 4 tipos, no vi que pasó, pero aparentemente había tenido suficiente, ella le decía que no, que ya debía irse, lo limitaba, pero su instinto de “perro”, lo hacía acercarse cada vez más, la logró llevar hacia nosotros, casi, casi podía olerme donde se hizo. Pero tú, ignorándolos me comenzaste a llevar donde las llamas ardían. Él se quedó con su “hocico” parado, pues tu me llevaste al centro… querías verme arder.

La escena me parecía haberla vivido, un “deja vu”, de nuevo me veía subiendo las escaleras, aterrada y excitada, dirigiéndome al fuego, y yo Francachela me iba a quemar en él, lo sabía. La primordial diferencia que veía, radicaba en que anteriormentesólo me estaba enfrentando a una persona, ahora me estaba enfrentando a el hambre y la sed de muchos. Y yo iba a volverme comida de aves de rapiña, sabía que con una sola señal, me despellejarían viva.Y tú querías que me despellejaran.

Continuará……

Las imágenes en su mayoría pertenecen a BORIS VALLEJO.
http://vallejo.ural.net/

UNA EXTRAÑA ANTE EL ESPEJO -





Quien conoció lo prohibido para llamarlo prohibido,….como saber el sitio exacto del límite de lo aceptado,….quiero hacer aquello que no me está permitido,….rebasar la tentación para acceder al momento,….para no temer al miedo,….para no perder la vida,…. para no morir en el intento de permanecer,….quiero que mi conciencia sea quien decida mi destino,…..ganar la posibilidad de equivocarme,…de acertar,…..sin renunciar por cobarde,….quiero ser encarcelado en la cárcel del valor,….esa que cuando menos solo acepta al que se arriesga,….al que decide pensar,…elegir,….quiero si pierdo el sentido perderlo por intentarlo,….arrepentirme por lo hecho,….no por lo que pude hacer,…..quiero ser tan libre que solo pueda prohibirme la promesa de nunca prohibirme nada,….quiero ser aquel que conozca lo prohibido para llamarlo prohibido,…quiero poder decidir para poder decir que no puedo,…que no quiero,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
 JOSÉ RAMÓN SÁNCHEZ


10 de junio de 2011
Resulta tan extraño al mirar hacia atrás, pensar en cómo me metí en todo esto, resulta injuriosamente extraño. Aún no sé si estoy arrepentida, eso es lo espeluznante. Sea lo que sea, el hecho es que ahora soy una mujer diferente. La que veo hoy ante el espejo no es en nada parecida a la que veía hace unos meses atrás. ¿En qué momento ocurrió?, ¿cómo y cuándo dejé que mi vida cambiase tanto?, las preguntas surgen en mi consciencia, pero no busco en verdad respuestas, simplemente busco identificación en la imagen que veo reflejada, intentando encontrar algo de de la anterior mujer. Ya no la veo. La que advierto ahora en cierta manera me impresiona, en sus ojos hay un brillo nuevo, el brillo que sólo se encuentran en las personas que han enfrentado su propio infierno, hay descaro en ella, impudicia, algo de cinismo y sordidez. La mujer que ahora está ante el espejo, ha entrado a un mundo oscuro y lóbrego, está descubriendo quién es y sus monstruos… ahora, está llena de secretos, viviendo una doble vida que no sabrá hasta cuando pueda mantener.

Ayer dijiste una palabra que me dejó pensando, dijiste: “tú eres peligrosa” no por que piense hacer daño a otro, no, usaste ese adjetivo refiriéndote a mi sexualidad, en la forma en que me entrego en ella y cómo la disfruto. Estás conociendo su fuego e intensidad, de hecho yo también lo estoy haciendo desde que entraste a mi vida. Tiendo a creer que eso te atrapa, pues “llama” la tuya.

Yo me hago otro cuestionamiento.¿Cuál de las dos sexualidades es la que más “peligro”representa? La mía que estamos descubriendo, manipulable, moldeable, que arde, quema y te atrae fuertemente, o, ¿la tuya?¿Es el “amo” o “la esclava” quien más peligro representa?¿Quién deja más huella en el otro? .............Ve tú a saber la respuesta.

Me pregunto si le temes, si tus entrañas se remueven sólo con pensar en que otro pueda ver lo que tú ves y busque o logre deleitarse con ella, así como lo has hecho hasta el momento tú, pueda que sí, lo que sí puedo asegurar sin temor a equivocarme es que la has disfrutado inmensurablemente, te complaces con la forma en que la has “despertado” y “descubierto”, intento entender el porqué ella te atrae tanto y a la vez te hace huir, no sé si lo que te preocupa es perder el control… de nuevo digo... vaya uno a saber.

Sé que crees que cada paso que he dado contigo lo he dado sin pensarlo, me considero culpable de esa reflexión tuya, te la he alimentado, argumentando que cuando estoy contigo no pienso, actúo. No es verdad del todo, cada paso que doy lo pienso, cada desfachatez que cometo da vueltas en mi cabeza antes de cometerla, sólo que tomo la decisión de seguir adelante, aun sabiendo cuán malo puede ser. Es un acto de desvergüenza que no quiero explicar, es más fácil hacerme la irracional, que explicar que estoy completamente consciente de los actos que voy a cometer. Ya en el momento, me vuelvo instintiva e intuitiva, puede ser el medio que uso para llegar a conocer mis límites. ¿Eso es, osadía o desfachatez?.
Hoy, evocando corporal y mentalmente cada suceso, me doy cuenta que mi cambio ha sido abismal, que ya no hay paso atrás, estoy tomando riesgos que, sin duda alguna, son reprochables e incalificables, incomprensibles y muy juzgables, muchos dirán que he perdido el juicio y el sentido de las cosas que para mí han sido importantes… si tal vez, tal vez… que insensatez!!
Hace casi un mes no escribía, pensé que este tipo de escritos nunca más se volverían a repetir, pero acá estoy de nuevo con la tarea de contar lo vivido.    

Vamos a ver cómo me va esta vez con mis recuerdos…….

Primera parte


El REGRESO DE MI “KĀMADEVA “

Dios hindú del amor. Su nombre kāma significa ‘deseo sexual’ (según algunos monjes hindúes: ‘lujuria’, más peyorativo) y deva: ‘dios’.
El conocido libro Kama Sutra (‘aforismos de Kāma’ o ‘máximas sobre el amor’) de Vātsyāyana, está inspirado en este dios hindú.
“DIOCES DE LA LUJURIA”


9 de junio de 2011
Iba tarde hacia la oficina, un poco ida y desanimada. Algo triste y melancólica. Estaba tratando de “programar” mi día, en mi mente llenaba mis horas con todo tipo de actividades para mantenerme ocupada y llegar exhausta a casa para no pensarte. Intento acordarme de detalles vanos cómo las calles que recorrí, el clima, qué música escuchaba, pero no puedo, iba enfrascada en mis pensamientos. Recuerdo que estaba ya cerca del parqueadero de la oficina cuando sonó el teléfono. Contesté sin fijarme quién podía ser, solo lo tomé, con la idea de encontrar una buena excusa para justificar mi retardo. Imaginé que era alguien del trabajo, son los únicos que me llaman a esa hora…Contesté distraída y sin ganas, “Acá yo …allá quien” en el otro lado de la línea oí..,”Hola Reina”, era tu voz!!!!!!!… sentí un escalofrío recorrer por todo mi cuerpo, no imaginé saber de ti, pensé que nuestra relación (si así se puede llamar lo que tenemos) estaba en detrimento, sabía que sólo era cuestión de tiempo para que desaparecieras de mi vida tal cual como llegaste, impredecible y llanamente. Te habías encargado de “castigarme” con tu frialdad, abandono, ausencia y distanciamiento. No llamadas, no atención, no interés, no nada. Me tenías acostumbrada a miles de manifestaciones de afecto, estabas tan pendiente de mi, tanto que hasta te metiste en mi privacidad, ¡eso me encantaba!, ¡me sentía importante para ti!!, sabía el poder que te estaba regalando y hasta dónde podías llegar con él. Acepté con gusto la pérdida de mi “libertad” y la “invasión” y “profanación” de mi intimidad.

Y así como todo lo tuyo, un día cualquiera, dejaste de hacerlo. Cambiaste del cielo a la tierra, sólo yo te llamaba y porque a regañadientes lo pedías. Aun la noche anterior cuando nos vimos, estabas displicente, indiferente, lejano, sin ningún ápice de interés hacia mí o mi contacto. Confieso que el alma me dolía,que intentaba diariamente condicionarme para soportar el suplicio de tu ausencia, dolió, uff si que dolió, intenté una, dos, tres veces tu regreso, mmmm me humillé en el intento. Lo sé. Y aún me arde el trasero por haberlo hecho, con nadie había doblegado mi orgullo, y aun me siento humillada lo confieso. Irónico eso, sabía que de alguna manera debía soportar el vacío de ti y tengo lo suficientemente claro que a nadie se impone la presencia de otro. Había tomado la dolorosa decisión de no luchar por retenerte. No podía seguir culpándome port u invasión a mí intimidad, tus miedos y tus monstruos debías enfrentarlos tú, no yo. Cuando me despedí, esa noche, algo dentro de mí se estaba rompiendo, me estaba alejando, con la idea de que no era factible el volver a verte y si lo hacía, las cosas jamás serían igual, me dio la impresión que lo notaste, me juré a mí misma, calladamente, sacarte de mis entrañas, así me costara sangre y me destruyera en el intento. Como dice la canción “No quiero s r ya mas abandonada, no quiero serlo, no quiero serlo, --------“.

Pero sin ton ni son, regresaste, de nuevo estabas ahí. De nuevo una llamada tuya. No sé porqué volviste a mí, no lo sé, simplemente puedo decir que mi corazón casi se me sale del pecho de la emoción, y que mi alma se sentía feliz con el simple hecho de escucharte. No disimulé mi alegría, al contrario la hice evidente y te hablé de la felicidad que me generaba el escucharte. Solo recuerdo que dijiste, con ese tono que solo tú tienes, que si tenía la ropa que te gusta verme, y que nos veríamos en la tarde. De inmediato mi cuerpo despertó, mi piel se puso de gallina y mis sensaciones se avivaron mágicamente.¡Cómo podía estar escuchando al hombre que me sedujo abruptamente, si el día anterior, de ese hombre no había ni el asomo¡. Te dije que no llevaba lo que te gusta, aunque sí lo hiciera, secreta y clandestinamente cada día escojo algo pensando en ti.

Mi felicidad apagó esa voz que te habla cuando algo no está bien, esa que dice, cuidado Francachela,estás jugando con candela y te estás quemando, huye!! Huye!, tienes tiempo. No juegues más su juego, es tu oportunidad de alejarte, él mismo te abrió las puertas y no te detendrá, VETE,VETE, VETE, aléjate, sabes lo que te espera con él, recuerda que sólo eres la puta de turno como te lo refriega su mujer cada que puede en la cara…aléjate…HUYE!!! Pero no lo hice. NO quiero ser sólo eso, quiero más!! Mucho más!!

Trate de no alimentar la ansiedad de verte, pues ya varias veces justo en el momento del encuentro, cambias de planes y me dejas vacía y enojada.Esta vez tuve la precaución de no alimentar mi mente con mi maldita gana de estar a tu lado. No permití que tu presencia invadiera mis segundos, minutos, horas… mi día. Fue tan raro, casi, casi pareció normal. Esperé el tiempo prudente antes de la hora señalada, para confirmar. Extraña y gratificantemente estuviste firme.  Sonabas cálido y como te conocí. Otra sorpresa más que abonarte, se que nada de lo que tenga que ver contigo es predecible, nada y eso me llenaba mas de cuidado y porque no … de deseo…

Cuando recibí la confirmación mi cuerpo entero se transformó, las demás personas lo notaron, es como si todo un zoológico se apoderara de mi, jajaja, sí!, se me sale lo loba, lo zorra, lo gata, lo perra…lo tigresa, lo felina… mis movimientos cambian, mi forma de andar, de comportarme, de sentir…mi mirada, todo cambia.Todos mis sentidos se agudizan, los aromas, olores se vuelven más intensos, mi piel se erotiza y hasta la tela que la cubre se siente, sea áspera, suave, liviana… estaba totalmente erotizada, el simple hecho de saber que te tendría cerca, me hacía humedecer y sentir contraer mi sexo.

Me preguntaba cuáles serían los próximos planes extraños que tenías reservados para mí, ¿Qué sería lo que pasaría? ¿Cuál sería la siguiente insólita y e impredecible cosa que me invitarías a hacer a mí, a tu puta?. Todo el camino tuve esos pensamientos bailando en mi cabeza. No niego que me calienta todo este juego, sabía que podría simplemente saludarte, y verte, te acompañaría a algún lugar de la ciudad y solo me dirías: “Reina vete tranquila para la casa, maneja despacio y no te pongas a chatear” o, por el contrario podría sentir ese fuego que tienes dentro, que me atrapa inmensurablemente y que me seduce sin medida, mis imaginarios mentales cumplieron con su deber y cuando llegué al lugar pactado, ya estaba caliente y llena de pensamientos lascivos y sexuales.

Llegué al lugar, ahí estabas, ufff! hermoso e imponente, tu piel brillaba bajo un hilo de luz que te cubría el rostro.Qué forma de gustarme tu, podría durar horas observándote sin cansarme. Me bajé del carro y caminé hacia ti, para mirar qué hombre encontraba hoy, pedí un cigarrillo, quería saber si estaba el frío e inhumano que me has hecho conocer, o el que me endiabla con solo mirarme. No tardé mucho en saber cuál eras, tu beso y abrazo me quitaron la duda. Mecubriste con tus brazos y me pegaste a tu cuerpo, con lascivia y lujuria… lo sentí, firme, viril, altivo, y me pegué a él cuanto pude.

Me besaste con ansiedad, como si te hubieras quitado un peso de encima y me aferraste a ti con fuerza y deseo. Eras tú.. de nuevo ahí. Estabas tibio, cálido y mío.

- Vamos a cine?, preguntaste
- Si!! Respondí, el recuerdo de la última vez que habíamos ido a uno, me embriagó de inmediato y quise volver a sentir las mismas sensaciones anteriores.¿Te acuerdas? Yo sí.
Nos dirigíamos a cine Colombia, en el centro de la ciudad, pero … algo nos hizo cambiar de planes.

Continuará…………..

Segunda parte: http://francachelaguerrera.blogspot.com/2012/09/el-infierno-de-las-pasiones.html

Autor: Francachela
Las imágenes pertenecen a Luis Royo este es su link http://www.luisroyo.com/