BIENVENIDA

Simplemente deseo darte la bienvenida a este mi mundo, un mundo lleno de sensualidad y ese "no se qué" por lo que mis ojos, piel, sentidos, se han dejado atrapar. Encontrarás lo que a mi parecer es arte ... sí, arte propia y de otros que dejo que me inunde y "toque". Si tu quieres, también será el tuyo, tu mundo y te dejarás "llevar" por él y "atrapar"....pero, si te dejas llevar, te pido que dejes atrás, como he intentado yo, tus prejuicios y subterfugios, así podrás "fusionarte" conmigo y con los autores que compartiré.... Busco y quiero tu receptividad....tu mente ...tus sentidos.... ya que lo compartido acá es "la Alquimia", "la magia" de este lugar.

También humildemente deseo dedicar esta página, a manera de tributo, a esas personas que por su sensibilidad y el amor a la vida y lo que hacen, han logrado transmitir sentimiento y la esencia que tan puramente los identifica. Ellos.... me hacen estremecer y soñar.

Esta página también existe para aquellos que quieran encontrar fascinación en "algo" para sí mismos, ya que entonces tendremos mucho en común. También ofrezco una disculpa previa a los que se sientan ofendidos con el material que acá, se plasme, no es mi intención de verdad. Creo que debido a mi afán de ser yo misma.... Inspirada por lo que otros han sido y serán, existe lo que ahora tienes frente a ti... Un tributo a la sensualidad y la sexualidad


BIENVENIDOS ENTONCES… A ESTE SU ESPACIO..



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martes, 26 de febrero de 2013

A RAYO TAMBIÉN LE GUSTABA JUGAR


Imagen tomada de la red

Como a todos los niños de su edad, a Rayo también le gustaba jugar, y como sucedía a algunos niños que juegan en la calle; Rayo tuvo un accidente fatal; corría con una particular mezcla de angustia y rabia tras uno de sus rivales de cuadra, el “mechas”, y lo atropelló una buseta de esas que invadieron la carrera décima de Bogotá. Hacía pocos días había visto morir apuñalado a uno de sus amiguitos gamines de San Victorino, “el pelusa”, que se había atrevido a robar la cartera de una señora que venía de un pueblo a comprar montones de cachivaches para las celebraciones del día del niño, como los comerciantes llamaban ahora al agringado Halloween.

En este, como en tantos casos similares; alguien no se sabe de dónde, apareció con una navaja, una de esas pata de cabra, y dio su escarmiento al pelado, para que aprenda que en la calle de los mayoristas no se roba a los clientes y para que los demás que lo intenten sientan temor, no se atrevan por ningún motivo a agredir a las mujeres, si son tan berracos que lo intenten con un hombre, ojala uno de esos grandulones de pelo en pecho que trabajan de celadores de almacén o de guardaespaldas de aspirante a rico. Al ver agonizar al “pelusa”, Rayo pensó que podría ser el siguiente, aunque no tuviera certeza de cómo ni cuándo, le encantaba correr por entre los buses después de arrancar aretes, relojes, collares, diademas, paraguas, billeteras, su pasión no era esconderse, ni pegar de una para donde los grandes, a ver qué le compraban y en cuánto, desconfiaba de los adultos, como desconfió siempre de su mamá, a su padre nunca lo conoció, a sus hermanos tampoco, cogió un día para la calle y al llegar la noche montó cambuche en la décima, donde se hacían todas las galladas, los ñeros, los parceros, los pelafustanes, los desechables, donde no había tombos que jodieran la vida, donde se podía pegar con sus labios a un frasco de bóxer, donde podía aspirar hasta que los pulmones se le cansaran, hasta que la voz se le apagara, hasta que la mirada se le extraviara, hasta que los sentidos fueran ilusión, hasta que los sueños fueran confusos, hasta que se le diera la gana, sin temor a regaños, censuras, reproches, solo que para conseguir el pegante, debía tener plata y esa no se tiene a la mano, no la dan fácil, no la regalan, ni siquiera la dan por un trabajo, solo hasta que cumpla sus obligaciones, por ejemplo cuidar los carros mal parqueados, gritar para que la gente entre a los restaurantes, pasar un trapo sucio por los zapatos de los peatones.

Jugaba a todas horas y apostando o de mentiras, decía piropos a las peladas, iba tras de sus faldas, incitando al viento a que las levantara, algo deberían esconder que a él llamaba la atención, también jugaba con cualquier cosa que sirviera de pelota, la cuestión era hacerla rodar por los andenes, evitar que un bus la pinchara, impedir que un rival de cuadra se la birlara, que si querían pelota pues que compraran carajo, ni por el putas iba a compartir su tesoro, así le dijeran egoísta y pirobo, así lo insultaran de muchas formas, con palabras o con gestos, jugar era su único deleite, su única razón de vivir, para que pensar en ser grande, esos no saben vivir, esos se la pasan corre que te corra, de arriba abajo y de abajo arriba, de un lado para el otro, entrando y saliendo a los edificios, a no se sabe a hacer qué, entraban temprano en la mañana, salían de carrera a mediodía y volvían a salir con afán en la tarde, a veces se quedaban unas horas de más, tomándose unas polas, dando papaya para que los robaran, para qué eran tan güevones y se gastaban la quincena en las tabernas, no ven que allí les podían dar burundanga, no ven que allí nadie tiene conmiseración con nadie, no ven que la piedad no existe, eso es un invento de curas, de rezanderas y de beatos. Un día no calculó bien la velocidad de la buseta, pensó que ésta era lerda como un animal pesado y salvaje, pero con su parte trasera le pegó, lo envió muchos metros lejos, le cascó en todo su cuerpo, no le dio opción siquiera de ir a un hospital, murió jugando a esquivar la muerte, murió intentando ser el mejor.

Para el entierro, tuvieron que hacer manifestación en la décima, no ve que nadie quería pagar, ni el conductor de la asesina buseta, ni ningún ciudadano caritativo, ni los tombos que son tacaños y se la pasan juzgando a todos los que viven en la calle, nadie se apiadó de su alma, sus amigos tuvieron que trancar los carros y los buses, hasta que un señor de los más mayores decidió: que la alcaldía pagara todos los gastos del entierro, pero eso sí, que el cuerpo sea trasladado en la buseta que lo mató, para que quedara algún símbolo y huella de lo que los niños no deben hacer en la calle: jugar. La buseta entró al cementerio del centro, a la zona de los NN, aunque la alcaldía pagó una lápida en la que sus amigos escribieron: "a Rayo también gustaba jugar".


XANADÚ, BOGOTÁ D.C. FEBRERO DE 2013

FUENTE:  http://www.revistaaquelarre.org

miércoles, 20 de febrero de 2013

NO SIRVO PARA ESTAS COSAS…AUNQUE YO ME AFERRO A CREER QUE SÍ…..POR TI






Era cerca de medio día cuando mi celular registraba una llamada entrante de un número que yo no conocía…contesté cortante y un poco desinteresada la verdad, imaginé que era otro operador ofreciendo cambio de plan o tratando de hacer que uno gaste más de lo que necesita. 

Oí una voz que no supe identificar….”¿estás sola?¿ En casa u oficina?” la pregunta  me molestó  un poco  y sólo atiné a preguntar quién hablaba.  La voz al otro lado del  móvil  soltó una risa nerviosa y respondió pícaramente…”te sorprenderá saber con quién hablas”

Evidentemente sí  me sorprendí al escuchar a mi profesor de danzas  contemporáneas, quien me invitaba a una reunión en su casa el día siguiente y donde sorpresivamente iría ella ….ya sabes quién,  y  fue la persona que le dio mi número de celular, por supuesto,   yo sabía a lo que iría y  lo que podría pasar.   Acepté la invitación y al mismo tiempo te contacté para informártelo, no quería hacer nada sin que lo supieras. 

No puedo decir que haya sido mi mejor decisión…tu respondiste inmediatamente y estuviste pendiente de todo lo que podría pasar allí….yo contenta imaginaba que podría,  de esa manera,  darte gusto…no sé….llamar tu atención…tenía el convencimiento que así,   tu morbo se podría enfocar en mí…

Recibí varias veces confirmación y un agradable interés de parte de mi profesor  que me hizo tomar fuerzas para aventurarme a lo que me esperaba allá.

Llegó el día esperado y extrañamente estuviste muy pero muy pendiente de mi día y de mí….tu “permiso” me gustaba y me sentía “diabla” por ir.  Fui a buscar la dirección y cuando estaba cerca llamé a quien me invitó, él desde su ventana podía verme y me guió mucho mejor.   

Dijiste… “cuando entres,  te llamaré, ponlo en silencio y deja abierta la llamada para yo escuchar”.  El corazón me daba saltos de ansiedad y lo puse en silencio como me pediste y quedé con mi teléfono en la mano expectante, esperando que tu llamada se hiciese…

Cuando llegué,  se distrajo mi atención del celular, al cruzar la puerta  me tomó de sorpresa  encontrar más gente  de la que imaginé allí…. Había un total de 5 personas  incluyéndome (alcancé a observar que yo era la mayor del grupo, contaban con un promedio de 24 a 33 años según logré deducir).  Me hicieron entrar y el anfitrión nos presentó… Ella, estaba sentada en un sofá grande…. posicionada en su territorio,  mirándome de frente  con su mirada ruda y de altivez, nos contemplamos con los ojos fijos como indagándonos las dos,  cada una envuelta en sus propios pensamientos,  ahí estábamos después de tanto tiempo, me noté expuesta, vulnerable, con una sensación  extraña en el estómago, de  inmediato sentí tu presencia  y me estremecí… recordé cuando los dos….besaban mi sexo y ano sin control…..mientras yo cerraba mis ojos y pedía más.  Instintivamente miré mi celular,  ¡mierda! ya tenía   como 7 llamadas perdidas tuyas, la cosa ya empezaba mal, como pude abrí la llamada, verifiqué que tú estabas conectado y me senté.   

Según hablaron faltaba otra mujer, quedaríamos  6 entonces, claramente se notaba que seríamos tres parejas para formar.  Ella sería la compañera del profesor de danzas, era evidente que existía un vínculo más fuerte entre ellos ahí, yo casi sin darme cuenta quedé emparejada con un muchacho, aparentaba ser el  más joven de los tres varones…  quien  tuvo la  delicadeza de “escogerme” explícitamente, para él, no me quitaba los ojos…y más adelante…las manos de encima  y la otra pareja se formaría por descarte…tal vez…..…

Estaba muy incómoda aunque traté de disimularlo, no iba a ser yo la que dañara el cuento aunque tuviese que estar con una pareja impuesta y  a final de cuentas tenía claro a lo que iba  y podría decir que el hecho de que estuvieras escuchándome, generaba una excitación extraña y fuerte a la vez.     Me ofrecieron una cerveza y la acepté, no  habían pasado ni 5 minutos cuando vi la luz roja encendida de mi celular… disimuladamente lo abrí y ya tenía como 9 líneas de PIN tuyas completamente enojado porque la llamada no se podía mantener.    Quién iba  a pensar que se iba a caer cada tres segundos, era la única persona que iba a ir a un lugar así pegada de un celular.   Me disculpé y me inventé cualquier excusa para poder estar pendiente del maldito celular, tu enojo era evidente y yo la verdad la estaba pasando mal.

Finalmente la chica llegó, otra niña que no pasaba de los 23,  con más senos que una exposición de sostenes en una feria de lencería.  Me achanté mucho cuando empezaron a hablar abiertamente de los atributos de las tres.   Yo sabía que mi dotación de senos,  aunque no es pequeña,  no daba la talla a tan grandes monumentos que tenían las otras dos, pero también sabía que en cuestión de administración de carnes de la cintura para abajo…yo podía llevar una ventaja,  dependiendo  del gusto que tuviesen los invitados a tal peculiar reunión  y por supuesto el joven que me tocó a mí no dejaba de halagar mi dotación natural y eso antes de darme calma, me incomodó.

Mi atención no estaba en nada… ni en los juegos que se inventaron para romper el hielo,  ni en el celular.   En un momento,  uno de ellos me lo quitó de las manos porque mi penitencia me obligaba a despojarme del refugio que la ropa me daba.  Ya no había manera de hacerme más la tonta y de estar pendiente de ti y de tu enojo con el maldito celular.  Cada que miraba tus mensajes y rabia me angustiaba más y me di cuenta que no era por mí que estabas así…sino  porque no la podías a ella escuchar…

Sentí una sensación de vacío y rabia a la vez… sabía que me estabas usando y que yo sólo sería el medio para sentirla a ella y su placer….y mi sangre empezó a arder con una intensidad que no sé describir.   Vi a mi alrededor y me di cuenta en lo que estaba metida… y mi orgullo de hembra herida hizo desastres también….

Me desnudé con la excusa de una penitencia que debía cumplir…pero mientras desnudaba mi cuerpo con rabia… altanería, dolor…  mi alma se rompía en dos…..torpemente quise desquitarme de ti…..me volví la más puta de las tres…total eso en el fondo es lo que uno es… una puta que a veces comete el error de canjearse con corazón…. (o al menos eso fue lo que pensé en ese momento de descontrol),  parece que mi gesto endiabló a todos a la vez,  fue el detonante que estalló la mecha que se prendía ahí, mientras la joven se movía con timidez, y ella, la tuya…. con suma maestría se enredaba en una danza con el profesor, yo dejaba que tocaran lo que se les diera la gana, y que me contagiaran de su ansiedad y vicio ….tenía  que liberarme, arrancarte de mi…la carne joven ayuda…oí decir… no puedo pertenecerle a quien no me quiere poseer,  y mientras veía el botón rojo de mi celular una y otra vez titilar…… me dejé llevar……. .la sangre bombeando fuerte por mis venas contra mi sexo  palpitaba  y sentía un fuego dentro que quería  que se expandiera  y acabara con medio mundo y más.

Dejó de importarme el tan nombrado celular y te dejé a la deriva… fue a parar al lado de ella y la luz roja que anunciaba tu ansiedad no dejó de parpadear.  Ahí la tienes,  pensé yo mientras nos revolcábamos como animales  o al menos eso vi yo…. El ruido de la música ensordecía el de los gemidos en general…  Entre mí me sonreí… ahí si funcionó  el maldito celular y la llamada se mantuvo…. Pero para tu infortunio….nada podías oír.

Cerré mis ojos con las palabras  de insulto que escribías grabadas en mi mente  y me dejé llevar…ya estaba ahí….mi orgullo  no  iba a permitir salir de ahí sin darte una maldita lección.  Pero la lección me la llevé fui yo.   Como metida en un limbo donde uno no sabe como respirar, dejé que mi  piel traicionara mi inconformidad y me empeñé en  demostrarte   que aún sin ti,  mis sentidos reaccionaban a las caricias que otros me quisieran dar.   Sentí mi cuerpo abrirse a sensaciones distintas  y me negué rotundamente a pensar y estar pendiente de ti.  Vi  el interés que el joven tenía por mi madurez y mi cuerpo entero y le permití explorarlo bien…sus manos nuevas, vehementes, glotonas  y ansiosas me tocaban con avidez  y su necesidad de mostrar que era un macho vigoroso, de aguante, potente y firme  con todas las de la ley, me hacía sentir tan extraña y simple  a la vez.  Su verga colorada, venosa, erecta y muy humectada… buscaba invadir cada orificio de mi piel, la vi abrirse entre mis piernas buscando mi profundidad, humedad y calidez,  la movía con desdén y descaro y me la ofrecía también… con rabia me empujé a él y su virilidad,  me incitaba su deseo y con brío me aferré a él. .. “¿te gusta mi verga?” me decía..”¡te gusta!”….” ¡A mí  me encanta tu culo y tu piel…!!!  “

Mientras,  la veía a ella mirarme a la vez, de nuevo compartíamos espacios y a un hombre, sus hombres…era como una maldición y cada uno de ellos me usaba para su placer.   Vi sus labios moverse y hablar en medio del ajetreo y jaleo, no la escuchaba bien… pero entendí que lo que esperaba era verme sometida también. 

Así fue que nuestro anfitrión se fue acercando a mí.  Con una mirada de fuego que me daba una idea de lo que ella quería ver.  Dejó de montarla y quitando su protección...me ofreció su falo altivo… “escúpelo” me dijo… como si sus palabras hubieran sido un combustible en plena ebullición,  yo me metí ese pedazo de carne hasta su base y su capullo me golpeó en la garganta... “¡sin manos!!” decía y se movía con verdadera brusquedad…. Mis lágrimas se salían y comencé  salivar excesivamente  pero no dejaba de mirarlo y de tragarme la verga untada de femineidad….cogió mi cabello lo  halaba zarandeándome pero yo no  quería dejar de chupar….

“Quieren puta, pues puta tendrán”…pensaba yo  y ya no era tuya…sino de tres….él gemía con cada embestida que me daba y yo movía mi cuerpo para darme placer con la verga que tenía dentro.   “Me vas a hacer llegar” dijo él y sin darme tiempo…sacó su pene de mi boca y buscó un condón.   Cuando el otro lo escuchó…gimió y se corrió… lo vi salirse de dentro con la verga a medio erectar…. Pero mi profesor no iba a dejarme respirar,    sin previo aviso  invadió mis caderas con relativo ímpetu y afán… mientras pedía que ella, si ella,  le lamiera las suyas para motivarlo más… casi me mata el desgraciado…..pero yo en medio de mi disgusto y ansiedad le pedía más…¡.MÁS…MÁS!  le gritaba y escupía mis manos y las pasaba por su verga para que resbalara más.  El otro seguía  al acecho, me sentí agonizante y él como ave dando vueltas esperando, aguardando  el momento justo para volver a entrar y así picotearme hasta romperme la carne y devorarme más...

Y  con todo lo que te cuento… mis sentidos sí me lograron traicionar, pude llegar.   Mientras uno de ellos  con su falo me rompía el mundo que yo guardaba para ti…. Sentí una oleada de calor y mi cuerpo tembloroso me llevó hacia ti…  mi maldita negación….NO SIRVIÓ...   Te añoré maldita sea y en medio de otra verga te vi y sentí ahí… grité como loca y me aferraba a ti  aún más… aunque yo no lo quisiera,  tú si estabas ahí… no pude sacarte de adentro de mí.   Temblé de miedo por tenerte tan dentro, de deseo y desesperación…mi orgasmo fue sentido, pero con gran dolor.    

Aunque yo había tenido lo mío…él no quiso parar… me bombeaba duro, muy duro… durísimo y me pedía a cada instante cambio de posición, no sé cuanto estuvimos en ese cuento…hasta que con un gruñido dijo… “voy a llegar” sacó la verga y se quitó el condón y en la cara de ella y mía…quiso eyacular.   Las dos intentamos atraparla como propia…tanto que lo hicimos perder el equilibrio y cayó al suelo mientras  ella se reía.  

Cuando levanté mi rostro vi a la otra pareja y el chico se encontraba muy incómodo, el hombre estaba tan asustado que su erección se le escapó, ella se cansó de intentarlo y él se retiró, lo seguí y nos pusimos a conversar,  sin darnos cuenta nos fuimos hacia un cuarto y quedamos los dos solos… sentí una ternura enorme y él con desespero manipulaba su verga como rogándole que funcionara.   Lo retiré… le dije…”así no… no lo presiones más”,  (mientras yo pensaba que así mismo estaba tratándome yo… y mi desespero y rabia no eran justas para nadie…menos para mí) me puse a jugar con su miembro mientras hablábamos de lo difícil que era estar allá… él con su miedo y yo con mi afán de venganza y desesperación…. Hubo un extraña mezcla entre los dos….y cuando menos pensé su sexo explotó en mi boca…liberando todo el líquido que tenía dentro…y más….

Cuando todo acabó  nos bañamos… el joven que  se sentía mi pareja en el asunto, seguía buscando pista y pidió  bañarse conmigo,  deseaba continuar… por fortuna el profesor con dos o tres palabras lo retiró y calmó.   Y a mí muy cerquita me dijo …”quiero una sólo los dos….”

No fue lo que esperaba de tres parejas reunidas para tener sexo  sin inhibición, ni los hombres ni las mujeres nos tocamos y la ansiedad fue el común denominador … cada uno con sus tabúes, sus miedos y monstruos internos, ninguno se liberó.   Animales copulando…eso fue lo que vi y sentí yo. Estoy segura que ninguno encontró lo que buscaba y que la experiencia en nada nos enriqueció…    

Esa noche no fui persona, no fui nadie la verdad te lo digo yo aquí… besé sí… besos sin sentido que no me hicieron  sentir o vivir, mi cuerpo respondía ante los estímulos como autómata, pero mi alma nunca se pudo conectar ahí, parecía viendo todo como desde afuera, lejana, asqueada, solitaria, dolida, desesperada…. no pude ser y sentirme una mujer…..una hembra tal vez fui… usé la experiencia que dan los años, pero no me liberé…. Si así como suena… usé no sólo lo que había aprendido sino a las personas también,  usé  y dejé que me usaran, invadí y me invadieron, poseí pero sabía que nadie podía poseerme aunque en cada envestida se movían mis entrañas y todo dentro de mí.  Iba sola y así me sentí….infinitamente sola y desolada…. mi cuerpo  fue  invadido,  taladrado, ofrecido... pero no fue entregado como yo te lo hubiera dado a ti.   Fui sucia, descarada, tierna y estúpida.  Escupí, mordí, grité, lloré, succioné, di mi cuerpo y………perdí………………

Al final seguía titilando el celular…y cuando lo vi… sólo un vacío y enojo  enorme sentí. 

No sirvo para estas cosas…aunque yo me aferro a creer que sí…..por ti…..