Era cerca de medio día cuando mi
celular registraba una llamada entrante de un número que yo no conocía…contesté
cortante y un poco desinteresada la verdad, imaginé que era otro operador
ofreciendo cambio de plan o tratando de hacer que uno gaste más de lo que
necesita.
Oí una voz que no supe
identificar….”¿estás sola?¿ En casa u oficina?” la pregunta me molestó
un poco y sólo atiné a preguntar
quién hablaba. La voz al otro lado
del móvil soltó una risa nerviosa y respondió
pícaramente…”te sorprenderá saber con quién hablas”
Evidentemente sí me sorprendí al escuchar a mi profesor de
danzas contemporáneas, quien me invitaba
a una reunión en su casa el día siguiente y donde sorpresivamente iría ella ….ya
sabes quién, y fue la persona que le dio mi número de
celular, por supuesto, yo sabía a lo
que iría y lo que podría pasar. Acepté
la invitación y al mismo tiempo te contacté para informártelo, no quería hacer
nada sin que lo supieras.
No puedo decir que haya sido mi
mejor decisión…tu respondiste inmediatamente y estuviste pendiente de todo lo
que podría pasar allí….yo contenta imaginaba que podría, de esa manera, darte gusto…no sé….llamar tu atención…tenía el
convencimiento que así, tu morbo se podría enfocar en mí…
Recibí varias veces confirmación
y un agradable interés de parte de mi profesor que me hizo tomar fuerzas para aventurarme a
lo que me esperaba allá.
Llegó el día esperado y
extrañamente estuviste muy pero muy pendiente de mi día y de mí….tu “permiso”
me gustaba y me sentía “diabla” por ir.
Fui a buscar la dirección y cuando estaba cerca llamé a quien me invitó,
él desde su ventana podía verme y me guió mucho mejor.
Dijiste… “cuando entres, te llamaré, ponlo en silencio y deja abierta
la llamada para yo escuchar”. El corazón
me daba saltos de ansiedad y lo puse en silencio como me pediste y quedé con mi
teléfono en la mano expectante, esperando que tu llamada se hiciese…
Cuando llegué, se distrajo mi atención del celular, al cruzar
la puerta me tomó de sorpresa encontrar más gente de la que imaginé allí…. Había un total de 5
personas incluyéndome (alcancé a
observar que yo era la mayor del grupo, contaban con un promedio de 24 a 33
años según logré deducir). Me hicieron
entrar y el anfitrión nos presentó… Ella, estaba sentada en un sofá grande….
posicionada en su territorio, mirándome
de frente con su mirada ruda y de
altivez, nos contemplamos con los ojos fijos como indagándonos las dos, cada una envuelta en sus propios
pensamientos, ahí estábamos después de
tanto tiempo, me noté expuesta, vulnerable, con una sensación extraña en el estómago, de inmediato sentí tu presencia y me estremecí… recordé cuando los
dos….besaban mi sexo y ano sin control…..mientras yo cerraba mis ojos y pedía
más. Instintivamente miré mi celular, ¡mierda! ya tenía como 7 llamadas perdidas tuyas, la cosa ya
empezaba mal, como pude abrí la llamada, verifiqué que tú estabas conectado y
me senté.
Según hablaron faltaba otra
mujer, quedaríamos 6 entonces,
claramente se notaba que seríamos tres parejas para formar. Ella sería la compañera del profesor de
danzas, era evidente que existía un vínculo más fuerte entre ellos ahí, yo casi
sin darme cuenta quedé emparejada con un muchacho, aparentaba ser el más joven de los tres varones… quien tuvo la
delicadeza de “escogerme” explícitamente, para él, no me quitaba los ojos…y más
adelante…las manos de encima y la otra
pareja se formaría por descarte…tal vez…..…
Estaba muy incómoda aunque traté
de disimularlo, no iba a ser yo la que dañara el cuento aunque tuviese que estar
con una pareja impuesta y a final de
cuentas tenía claro a lo que iba y
podría decir que el hecho de que estuvieras escuchándome, generaba una
excitación extraña y fuerte a la vez. Me
ofrecieron una cerveza y la acepté, no habían pasado ni 5 minutos cuando vi la luz
roja encendida de mi celular… disimuladamente lo abrí y ya tenía como 9 líneas
de PIN tuyas completamente enojado porque la llamada no se podía mantener. Quién iba
a pensar que se iba a caer cada tres segundos, era la única persona que
iba a ir a un lugar así pegada de un celular.
Me disculpé y me inventé cualquier excusa para poder estar pendiente del
maldito celular, tu enojo era evidente y yo la verdad la estaba pasando mal.
Finalmente la chica llegó, otra
niña que no pasaba de los 23, con más senos que una exposición de sostenes en una feria de lencería. Me achanté mucho cuando empezaron a hablar
abiertamente de los atributos de las tres.
Yo sabía que mi dotación de senos, aunque no es pequeña, no daba la talla a tan grandes monumentos que
tenían las otras dos, pero también sabía que en cuestión de administración de
carnes de la cintura para abajo…yo podía llevar una ventaja, dependiendo del gusto que tuviesen los invitados a tal
peculiar reunión y por supuesto el joven
que me tocó a mí no dejaba de halagar mi dotación natural y eso antes de darme
calma, me incomodó.
Mi atención no estaba en nada… ni
en los juegos que se inventaron para romper el hielo, ni en el celular. En un momento, uno de ellos me lo quitó de
las manos porque mi penitencia me obligaba a despojarme del refugio que la ropa
me daba. Ya no había manera de hacerme
más la tonta y de estar pendiente de ti y de tu enojo con el maldito
celular. Cada que miraba tus mensajes y
rabia me angustiaba más y me di cuenta que no era por mí que estabas así…sino porque no la podías a ella escuchar…
Sentí una sensación de vacío y
rabia a la vez… sabía que me estabas usando y que yo sólo sería el medio para
sentirla a ella y su placer….y mi sangre empezó a arder con una intensidad que
no sé describir. Vi a mi alrededor y me
di cuenta en lo que estaba metida… y mi orgullo de hembra herida hizo desastres
también….
Me desnudé con la excusa de una
penitencia que debía cumplir…pero mientras desnudaba mi cuerpo con rabia…
altanería, dolor… mi alma se rompía en
dos…..torpemente quise desquitarme de ti…..me volví la más puta de las tres…total
eso en el fondo es lo que uno es… una puta que a veces comete el error de
canjearse con corazón…. (o al menos eso fue lo que pensé en ese momento de
descontrol), parece que mi gesto
endiabló a todos a la vez, fue el
detonante que estalló la mecha que se prendía ahí, mientras la joven se movía
con timidez, y ella, la tuya…. con suma maestría se enredaba en una danza con
el profesor, yo dejaba que tocaran lo que se les diera la gana, y que me
contagiaran de su ansiedad y vicio ….tenía que liberarme, arrancarte de mi…la carne joven
ayuda…oí decir… no puedo pertenecerle a quien no me quiere poseer, y mientras veía el botón rojo de mi celular
una y otra vez titilar…… me dejé llevar……. .la sangre bombeando fuerte por mis
venas contra mi sexo palpitaba y sentía un fuego dentro que quería que se expandiera y acabara con medio mundo y más.
Dejó de importarme el tan
nombrado celular y te dejé a la deriva… fue a parar al lado de ella y la luz
roja que anunciaba tu ansiedad no dejó de parpadear. Ahí la tienes, pensé yo mientras nos revolcábamos como
animales o al menos eso vi yo…. El ruido
de la música ensordecía el de los gemidos en general… Entre mí me sonreí… ahí si funcionó el maldito celular y la llamada se mantuvo….
Pero para tu infortunio….nada podías oír.
Cerré mis ojos con las
palabras de insulto que escribías
grabadas en mi mente y me dejé llevar…ya
estaba ahí….mi orgullo no iba a permitir salir de ahí sin darte una
maldita lección. Pero la lección me la
llevé fui yo. Como metida en un limbo
donde uno no sabe como respirar, dejé que mi
piel traicionara mi inconformidad y me empeñé en demostrarte que aún sin ti, mis sentidos reaccionaban a las caricias que
otros me quisieran dar. Sentí mi cuerpo
abrirse a sensaciones distintas y me
negué rotundamente a pensar y estar pendiente de ti. Vi el
interés que el joven tenía por mi madurez y mi cuerpo entero y le permití
explorarlo bien…sus manos nuevas, vehementes, glotonas y ansiosas me tocaban con avidez y su necesidad de mostrar que era un macho
vigoroso, de aguante, potente y firme
con todas las de la ley, me hacía sentir tan extraña y simple a la vez.
Su verga colorada, venosa, erecta y muy humectada… buscaba invadir cada
orificio de mi piel, la vi abrirse entre mis piernas buscando mi profundidad, humedad
y calidez, la movía con desdén y descaro
y me la ofrecía también… con rabia me empujé a él y su virilidad, me incitaba su deseo y con brío me aferré a
él. .. “¿te gusta mi verga?” me decía..”¡te gusta!”….” ¡A mí me encanta tu culo y tu piel…!!! “
Mientras, la veía a ella mirarme a la vez, de nuevo
compartíamos espacios y a un hombre, sus hombres…era como una maldición y cada
uno de ellos me usaba para su placer. Vi
sus labios moverse y hablar en medio del ajetreo y jaleo, no la escuchaba bien…
pero entendí que lo que esperaba era verme sometida también.
Así fue que nuestro anfitrión se
fue acercando a mí. Con una mirada de
fuego que me daba una idea de lo que ella quería ver. Dejó de montarla y quitando su protección...me
ofreció su falo altivo… “escúpelo” me dijo… como si sus palabras hubieran sido
un combustible en plena ebullición, yo
me metí ese pedazo de carne hasta su base y su capullo me golpeó en la garganta...
“¡sin manos!!” decía y se movía con verdadera brusquedad…. Mis lágrimas se
salían y comencé salivar
excesivamente pero no dejaba de mirarlo
y de tragarme la verga untada de femineidad….cogió mi cabello lo halaba zarandeándome pero yo no quería dejar de chupar….
“Quieren puta, pues puta tendrán”…pensaba
yo y ya no era tuya…sino de tres….él
gemía con cada embestida que me daba y yo movía mi cuerpo para darme placer con
la verga que tenía dentro. “Me
vas a hacer llegar” dijo él y sin darme tiempo…sacó su pene de mi boca y buscó un
condón. Cuando el otro lo escuchó…gimió
y se corrió… lo vi salirse de dentro con la verga a medio erectar…. Pero mi profesor
no iba a dejarme respirar, sin previo aviso invadió mis caderas con relativo ímpetu y
afán… mientras pedía que ella, si ella, le lamiera las suyas para motivarlo más… casi
me mata el desgraciado…..pero yo en medio de mi disgusto y ansiedad le pedía
más…¡.MÁS…MÁS! le gritaba y escupía mis manos y las pasaba por su verga para que resbalara más. El otro seguía al acecho, me sentí agonizante y él como ave
dando vueltas esperando, aguardando el
momento justo para volver a entrar y así picotearme hasta romperme la carne y
devorarme más...
Y con todo lo que te cuento… mis sentidos sí me
lograron traicionar, pude llegar. Mientras uno de ellos con su falo me rompía el mundo que yo
guardaba para ti…. Sentí una oleada de calor y mi cuerpo tembloroso me llevó
hacia ti… mi maldita negación….NO
SIRVIÓ... Te añoré maldita sea y en
medio de otra verga te vi y sentí ahí… grité como loca y me aferraba a ti aún más… aunque yo no lo quisiera, tú si estabas ahí… no pude sacarte de adentro
de mí. Temblé de miedo por tenerte tan
dentro, de deseo y desesperación…mi orgasmo fue sentido, pero con gran
dolor.
Aunque yo había tenido lo mío…él
no quiso parar… me bombeaba duro, muy duro… durísimo y me pedía a cada instante
cambio de posición, no sé cuanto estuvimos en ese cuento…hasta que con un
gruñido dijo… “voy a llegar” sacó la verga y se quitó el condón y en la cara de
ella y mía…quiso eyacular. Las dos
intentamos atraparla como propia…tanto que lo hicimos perder el equilibrio y
cayó al suelo mientras ella se reía.
Cuando levanté mi rostro vi a la
otra pareja y el chico se encontraba muy incómodo, el hombre estaba tan
asustado que su erección se le escapó, ella se cansó de intentarlo y él se
retiró, lo seguí y nos pusimos a conversar,
sin darnos cuenta nos fuimos hacia un cuarto y quedamos los dos solos…
sentí una ternura enorme y él con desespero manipulaba su verga como rogándole
que funcionara. Lo retiré… le dije…”así
no… no lo presiones más”, (mientras yo
pensaba que así mismo estaba tratándome yo… y mi desespero y rabia no eran
justas para nadie…menos para mí) me puse a jugar con su miembro mientras
hablábamos de lo difícil que era estar allá… él con su miedo y yo con mi afán
de venganza y desesperación…. Hubo un extraña mezcla entre los dos….y cuando
menos pensé su sexo explotó en mi boca…liberando todo el líquido que tenía
dentro…y más….
Cuando todo acabó nos bañamos… el joven que se sentía mi pareja en el asunto, seguía buscando pista y
pidió bañarse conmigo, deseaba continuar… por fortuna el profesor con
dos o tres palabras lo retiró y calmó.
Y a mí muy cerquita me dijo …”quiero una sólo los dos….”
No fue lo que esperaba de tres
parejas reunidas para tener sexo sin
inhibición, ni los hombres ni las mujeres nos tocamos y la ansiedad fue el
común denominador … cada uno con sus tabúes, sus miedos y monstruos internos,
ninguno se liberó. Animales
copulando…eso fue lo que vi y sentí yo. Estoy segura que ninguno encontró lo que
buscaba y que la experiencia en nada nos enriqueció…
Esa noche no fui persona, no fui
nadie la verdad te lo digo yo aquí… besé sí… besos sin sentido que no me
hicieron sentir o vivir, mi cuerpo
respondía ante los estímulos como autómata, pero mi alma nunca se pudo conectar
ahí, parecía viendo todo como desde afuera, lejana, asqueada, solitaria,
dolida, desesperada…. no pude ser y sentirme una mujer…..una hembra tal vez
fui… usé la experiencia que dan los años, pero no me liberé…. Si así como suena…
usé no sólo lo que había aprendido sino a las personas también, usé y
dejé que me usaran, invadí y me invadieron, poseí pero sabía que nadie podía
poseerme aunque en cada envestida se movían mis entrañas y todo dentro de
mí. Iba sola y así me sentí….infinitamente
sola y desolada…. mi cuerpo fue invadido,
taladrado, ofrecido... pero no fue entregado como yo te lo hubiera dado
a ti. Fui sucia, descarada, tierna y
estúpida. Escupí, mordí, grité, lloré,
succioné, di mi cuerpo y………perdí………………
Al final seguía titilando el
celular…y cuando lo vi… sólo un vacío y enojo enorme sentí.
No sirvo para estas cosas…aunque
yo me aferro a creer que sí…..por ti…..

Es una tremenda lectura... me gustaría escuchar tu versión del miedo a entrar en una situación así: de encontrarse con cuerpos más que con personas, de exponer el cuerpo y la psique a la experiencia de usar y ser usado. Tu versión de las dudas que te embargan antes de decir sí, antes de ir a un sitio que quizá no conoces, de tratar de sintonizar con personas que no conoces porque el sexo y el deseo te invitan.
ResponderEliminarY me gustaría que contaras como lidiar con la tentación de dejarse caer completamente, levantar todo límite, dejarse simplemente ir, sin control alguno... es lo que todas las religiones controlan: el deseo como absoluto controlador de la vida, sin culpa y sin ese llanto que narras. Si te dejaras ir, qué pasaría? el tener a alguien pendiente en el celular es el freno que te impide irte por el abismo de la perdición de la sola búsqueda del placer, del que no volverías a salir?